Para empezar, debes fijarte periódicamente en los huecos que existen entre la puerta automática y los espacios que la rodean, esto con el propósito de que estén siempre limpios para facilitar el funcionamiento. Evita que se acumule polvo, hojas o basura en general que provoque atascos.



Por otro lado, mantén una lubricación constante en los sistemas de rozadura como bisagras, cerradura, pestillo o zonas donde el motor y la puerta giren, así evitarás un desgaste prematuro o ruidos molestos.



Debes evitar que se acumule humedad en los motores exteriores, principalmente en época de lluvias, ya que pueden provocar que dejen de funcionar. Vigila también el sistema eléctrico de los mismos para que no se deteriore.



Sigue estos consejos y la durabilidad de tus puertas automáticas será mayor, en Autoconfort México estaremos atentos para darles un mantenimiento profesional cuando así lo decidas.